Las limpiezas profundas eliminan la placa y el sarro acumulado debajo de la línea de las encías, ayudando a controlar enfermedades periodontales. Tras el procedimiento, es normal notar sensibilidad o sangrado leve.
- Evita alimentos duros o muy calientes durante el primer día.
Prefiere comidas blandas y templadas para no irritar las encías. - Cepíllate con un cepillo de cerdas suaves.
Mantén una buena higiene, pero con suavidad. Un enjuague bucal sin alcohol puede ayudarte a mantener la zona limpia. - Usa hilo dental con cuidado.
No dejes de usarlo, pero hazlo con delicadeza para no lastimar las encías. - Aplica compresas frías si hay inflamación.
Ayuda a reducir molestias en las primeras horas. - Evita fumar y el alcohol.
Retrasan la cicatrización y favorecen la proliferación de bacterias. - Programa tus revisiones.
El seguimiento profesional es clave para mantener las encías sanas y prevenir la reaparición del sarro.
Cuidar tu boca después de una limpieza profunda no sólo acelera la recuperación, sino que también previene complicaciones. Ante cualquier dolor intenso, sangrado prolongado o mal olor, contacta con nosotros.
En Clemente Clínica Dental, nuestro equipo te orienta paso a paso para garantizar que tu tratamiento sea seguro y tu recuperación, rápida y sin molestias. ¡Tu salud oral es nuestra prioridad!